"La vida es una paradoja tremenda. La única realidad que existe es el aquí y ahora. El pasado no debe preocuparnos porque ya no existe, pero el instante presente es fruto del pasado. El futuro tampoco debe preocuparnos porque no existe, pero de lo que se haga en este mismo instante depende el futuro, aunque tampoco sabemos cual será."
Lo único seguro respecto del futuro es que la muerte nos está ahí esperando.
jueves, 19 de julio de 2007
La paradoja
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martes, 17 de julio de 2007
Enteógenos... A la búsqueda del Peyote
Si hablamos de plantas Enteógenas, sin duda, una de las más conocidas es El Peyote (Lophophora williamsii), que junto con el cactus San Pedro (Trichocereus pachanoi) son dentro de esta familia de plantas las más famosas por sus grandes concentraciones de alcaloides y particularmente la mescalina. Es considerada una divinidad por algunas culturas americanas como los huicholes y los taraumaras de México, acá les traigo un texto de como realizan la búsqueda de este cactus los huicholes y su significado.
"Los huicholes identifican al peyote con el venado y emprenden una auténtica cacería anual para obtener hikuri. Estas peregrinaciones culminan en Wirikuta, una región cercana a Real de Catorce en San Luis Potosí. En la geografía huichola Wirikuta es el centro del mundo, el lugar de los dioses antepasados, el sitio donde se origina la vida sagrada de la tribu.
Hasta no hace mucho sus antepasados caminaban unos 300 kilómetros para llegar allí. Aunque actualmente buena parte del trayecto la hacen en vehículos, el viaje sigue siendo largo y pesado.
En 1960 un grupo de antropólogos recibió autorización de los huicholes para acompañarlos en algunos de sus viajes. Gracias a ello sabemos que un experimentado mara'akame o chamán, que está en contacto con Tatewari (Nuestro Abuelo Fuego) es quien guía el viaje. Tatewari, conocido también como Hikuri, el dios peyote, es la deidad huichola de mayor antigüedad. Tatewari condujo la primera peregrinación del peyote a Wirikuta y los participantes siguen sus pasos a fin de "encontrar su vida".
La preparación para emprender la cacería incluye la confesión y la purificación rituales. Al llegar ante las sagradas montañas de Wirikuta, los peregrinos reciben un baño ritual y realizan plegarias en favor de la fertilidad y la lluvia; posteriormente el chamán inicia una serie de
prácticas ceremoniales, relata historias sobre la antigua tradición del peyote, invoca protección para lo que ha de venir y conduce a los participantes hasta los "umbrales cósmicos" donde sólo él puede ver las huellas del venado. Cuando localiza el peyote, lanza una flecha que va a dar al cactus. Entonces se lleva a cabo una ofrenda y todos buscan más peyote y llenan varias canastas para compartirlo con los que se quedaron en casa y para vendérselo a coras y tarahumaras que, aunque usan el peyote, no suelen ir en su búsqueda.
Por la noche tiene lugar el rito a través del cual los cazadores del peyote entran en contacto con las Primeras Gentes. Se colocan cuatro flechas apuntando hacia los cuatro puntos cardinales y justo a la media noche se enciende una fogata.
El chamán bendice tabaco tocándolo con plumas antes de distribuirlo entre los participantes. Después de fumar tabaco, cada uno ingieren entre 8 y 13 gajos de hikuri. Todos encienden velas y murmuran plegarias mientras el chamán se comunica con los elementos y maneja kupuri (fuerza de energía vital). Se inicia entonces "el peligroso tránsito hacia el otro mundo". Este paso consta de dos etapas: "la primera es el puente hacia las nubes estruendosas y la segunda, la separación de las nubes. Esto no representa un lugar en la Tierra sino que pertenece a la
"geografía de la mente"; para los participantes, pasar de una etapa a otra es un evento lleno de emoción, la cacería del peyote es un regreso a Wirikuta, al paraíso, al arquetípico principio y final de un pasado mitológico."
Un chamán huichol busca entrar en contacto con la divinidad a fin de obtener visiones del pasado que le permitan adquirir conocimiento para orientar su vida y ayudar a los demás. Su meta última es un clarísimo ejemplo de sabiduría: dejar de contactar a la divinidad a través del
peyote, toda vez que aprenda a quedarse con él en su interior.
A sus más de ochenta años un renombrado chamán huichol, Don José Matsúwa, le confió a su aprendiz Prem Das: "El camino del mara'akame [chamán] nunca termina. Yo soy un viejo y sin embargo sigo siendo un nunutsi [bebé] frente al misterio del mundo." Ramón Medina Silva, otro chamán huichol entrevistado por la antropóloga Barbara Myerhoff, dice: "Todos nuestros símbolos, el venado, el peyote, el maíz de cinco colores, todos los que has visto ahí en Wirikuta, cuando vamos a cazar el peyote, son bellos. Y son bellos porque son verdaderos."
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lunes, 16 de julio de 2007
Señora Otra...

No suelo soñar demasiado... pero de tanto en tanto alguno viene, no muchos, pero siempre alguno se cuela... muchos no los recuerdo, otros sí... muy pocos... casi ninguno...
Hace un tiempo tuve un sueño tremendo... por lo bueno... soñé que me moría, pero no cómo me moría ni mi agonía, si es que la tuve, no, soñé que ya estaba muerto... en otro plano, en otro lugar...era una sensación tan espectacular que sería difícil describirla... pero estaba bueno... y hoy me pregunto... que hace a los hombres tenerle tanto miedo a la muerte?...
Será el miedo al sufrimiento antes de la hora final?... eso es algo que a ninguno nos gustaría pero no es el asunto esta vez... hablo de la muerte... cuando se para el reloj de nuestro cuerpo físico... ahí!!!, en ese momento...
Será miedo a despegarse de lo físico y material de nuestra existencia?, de que todo lo que logramos tener se vaya por la borda y nosotros nos vayamos?
Será miedo a no saber que viene?...
Será egoísmo?
Será miedo a dejar situaciones inconclusas, sobre todo personas que pueden depender de uno?
Las preguntas pueden ser infinitas y las respuestas también... pero... a la muerte en sí le tenés miedo?... si todas tus preguntas tuvieran una justa respuesta antes de morirte, le seguirías teniendo miedo a la muerte?... en el momento justo de cerrar tus ojos por última vez y de realizar tu última inspiración... le tenés miedo?
... el nacimiento físico ya está marcado por un fin como la muerte, cualquier cosa física que hay sobre este planeta nace, crece, se desarrolla y muere, entonces, si sabemos eso desde que tenemos uso de razón... donde radica el miedo?... irse antes de tiempo?... que tiempo?, quién sabe cuál es su tiempo???... si todos sabemos que convivimos con ella, ahí esperando siempre...hasta que nos toque...
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viernes, 13 de julio de 2007
Integridad

Estaba tumbado en la cama mientras el hombre que tenía que darle el veneno lo estaba preparando. Atardecía, era la hora convenida. La corte había decidido la hora exacta, pero el hombre lo estaba retrasando. Sócrates le preguntó:
-El tiempo pasa, el sol se está poniendo, ¿por qué te estás retrasando?
Este hombre no podía creer que alguien que estaba a punto de morir fuese tan escrupuloso con la hora de su muerte. En realidad, debería estar agradecido por el retraso. Él adoraba a Sócrates. Le había oído hablar en la corte y había visto la belleza que había en él: él solo tenía más inteligencia que todo Atenas. Quería retrasarlo un poco para que Sócrates pudiera vivir un poco más, pero Sócrates no se lo permitió. Le dijo:
-No seas vago. Trae el veneno.
Mientras se lo estaba dando, le preguntó:
-¿Por qué estás tan emocionado? Te veo tan radiante, veo tanta curiosidad en tus ojos. ¿No te das cuenta? ¡Vas a morir!
Sócrates dijo:
-Eso es lo que quiero conocer. La vida ya la conozco. Ha sido hermosa; con todas las ansiedades y las angustias pero, a pesar de todo, ha sido un placer. Simplemente respirar es una gran alegría. He vivido, he amado; he hecho todo lo que he querido, he dicho todo lo que he querido. Ahora quiero saborear la muerte, y cuanto antes mejor.
Sólo hay dos posibilidades: que mi alma siga viviendo bajo otras formas, como dicen los místicos orientales; eso es muy emocionante, viajar con el alma libre del lastre del cuerpo. El cuerpo es una celda, tiene sus limitaciones.
0 quizá tengan razón los materialistas, y cuando muere tu cuerpo, muere todo. Después ya no queda nadie. Eso también es muy emocionante: ¡no ser! Sé lo que significa ser y ha llegado el momento de saber lo que significa no ser. Y cuando ya no soy, ¿qué problema hay? ¿Por qué me tendría que preocupar? Yo no estaré allí para preocuparme; de modo que ¿para qué perder el tiempo ahora?
Osho - El libro del hombre
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jueves, 12 de julio de 2007
Huir de la sombra...
y le desagradaron tanto sus propios pasos,
que decidió deshacerse de ambas cosas.
El método que utilizó fue huir de ellas.
Así que se puso en pie y corrió.
Pero cada vez que ponía un pie en el suelo aparecía otro
paso, mientras que su sombra le seguía de cerca sin
ninguna dificultad.
Atribuyó su fracaso al hecho de que no corría con suficiente rapidez.
Así que empezó a correr cada vez más rápido,
sin detenerse, hasta que finalmente cayó muerto.
No se dio cuenta de que si se limitaba a ir por un lugar sombreado,
y permanecía inmóvil, no habría más pasos.
Chuang tzu
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